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WWF clasifica a los países del G8 según su compromiso frente al cambio climático


Los países del G8 suspenden en sus políticas para luchar contra el cambio climático. El último informe “Scorecards del Clima del G8” (puntuaciones climáticas para el G8) señala que Alemania, seguido de Reino Unido y de Francia, se está comportando mejor en comparación con el resto de las naciones ricas. Italia y Japón se encuentran entre el grupo de países con una puntuación intermedia, mientras que Canadá, Estados Unidos y Rusia se sitúan por detrás, a pesar de que EEUU ha escalado una posición. Según WWF, si España se incluyera en la comparativa de los países del G8, ocuparía el sexto lugar por detrás de Japón.

El informe presentado por WWF y Allianz SE, elaborado por Ecofys, puntúa según sus políticas de cambio climático a los principales ocho países industrializados y a los cinco más importantes en desarrollo. El ranking de los estados con mejores políticas sobre clima lo lidera Alemania, mientras que Canadá se encuentra en última posición. En medio están Reino Unido, Francia, Italia, Japón, Rusia y EEUU. Analizando a España con los mismos criterios, se obtiene una puntuación que sitúa a nuestro país por detrás de Japón y por delante de Rusia, EEUU y Canadá.

A sólo cinco meses de las cruciales negociaciones en Copenhague (Dinamarca), la edición 2009 del informe anual de WWF y Allianz “Scorecards del Clima del G8”, muestra que, aunque se han realizado algunos esfuerzos, las medidas adoptadas siguen siendo insuficientes para encaminar al mundo hacia una economía baja en carbono.

El informe también señala la falta de un claro líder entre las naciones analizadas y, a pesar de que Alemania ha mejorado ligeramente su calificación, países como Canadá y Rusia han suspendido la prueba.

En el preámbulo del documento, James Leape, Director General de WWF y Joachim Faber, miembro de la Junta Directiva de Allianz piden a los países que actúen ahora y que contribuyan a negociar un acuerdo sólido en Copenhague el próximo mes de diciembre. Tanto el Sr. Leap, como el Sr. Faber consideran que “aunque exista una posibilidad de rescate del sistema financiero, no habrá ningún fondo que pueda salvar al planeta una vez que el cambio climático haya sobrepasado el peligroso umbral”. Y añaden: “Por lo tanto, es esencial limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2º respecto a los niveles pre-industriales”.

El informe “Scorecards del Clima 2009 del G8”, evalúa el comportamiento y la tendencia de los países en temas como las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1990, la distancia respecto a los objetivos de Kioto, la participación de las energías renovables y la eficiencia de las políticas climáticas. La puntuación se realiza en función del progreso y a la mejora realizada desde 1990 y observa el estado actual de las emisiones y las políticas programadas para el futuro.

Con el objetivo de poder comparar España con los miembros del G8, WWF ha desarrollado el “Scorecard” para nuestro país, según el cual estaríamos situados por detrás de Japón, en el sexto lugar. Además, la organización señala como principales problemas la gran distancia actual respecto al objetivo de Kioto, -fruto de años de ausencia de medidas necesarias para la reducción de emisiones-, las políticas de transporte que favorecen la utilización de combustibles fósiles y la falta de eficacia de las medidas de fomento del ahorro energético. Asimismo, WWF destaca de forma positiva el desarrollo de las energías renovables, donde España es un país líder, tanto en desarrollo industrial como tecnológico.

Según el informe, Alemania, Reino Unido y Francia ya han cumplido con sus objetivos de Kioto, pero sus resultados a largo plazo no son suficientes para limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2º centígrados.

En EEUU, las iniciativas sobre el clima programadas o anunciadas hasta la fecha por la administración Obama han ayudado a que este país abandone el último lugar que ocupaba en el estudio de 2008 y este año se encuentre en el séptimo puesto del ranking.

Canadá y Rusia, que se ubican al final de la lista, no disponen de planes políticos para cambiar su tendencia actual o no los están implementando.
Dentro del acuerdo global entre WWF y Allianz, este último, como proveedor internacional de servicios financieros, apoya el estudio “Scorecards del Clima del G8”, para entender mejor las consecuencias del cambio climático. Esto es vital para el marco de inversión y regulación que ha de adaptarse a las consecuencias del cambio climático, así como para el desarrollo de nuevos productos y soluciones financieras respetuosas con el clima.

Joaquim Faber, miembro de la Junta Directiva de Allianz SE, afirma que: “Un futuro con un bajo nivel en carbono supone un potencial de crecimiento para los países del G8 y para las naciones emergentes. Las inversiones futuras y el desarrollo de productos requieren, por lo tanto, un marco político sostenible.”

Según Heikki Willstedt, Experto en Energía y Cambio Climático de WWF España: “nuestro país está muy penalizado por sus emisiones actuales, pero con buenas perspectivas para mejorar. Esto se conseguirá si se ponen en marcha medidas de ahorro y eficiencia energética, especialmente en el sector del transporte y, además, se continúa con una apuesta decidida por las energías renovables. En España hay suficiente potencial y conocimientos para hacerlo, sólo hay que aprobar o mejorar los marcos políticos de apoyo que lo permitan”.

ACERCA DE LA HORA DEL PLANETA



El 28 de marzo, 2009 a las 8:30 pm, hora local, WWF, la organización mundial de conservación conocida en los Estados Unidos como World Wildlife Fund, le pide a individuos, empresas, gobiernos y organizaciones alrededor del mundo que apaguen sus luces durante una hora, La Hora del Planeta, para demostrar su preocupación por el cambio climático y demostrar su compromiso para encontrar soluciones. Apaga la luz. Actúa.

La importancia del cambio climático

El cambio climático es imposible de ocultar y debe ser imposible de ignorar. Los 10 años más calurosos de los que se tengan registros han ocurrido desde 1990. El hielo en el Ártico ha descendido a su nivel más bajo y un estudio plantea que dos terceras partes de la población de osos polares desaparecerá antes del año 2050.

Además de los osos polares y las capas de hielo, algo más está en riesgo – el cambio climático amenaza toda la vida en nuestro planeta. El cambio climático es el problema número uno que enfrenta el medio ambiente en el siglo XXI. Los Estados Unidos es uno de los principales contribuidores de gases de efecto invernadero, con emisiones de dióxido de carbono que representan casi cinco veces más las emisiones del promedio mundial.

La buena noticia es que todavía podemos frenar el cambio climático antes de que sea demasiado peligroso para manejarlo. Las herramientas para mantener el cambio climático bajo control están disponibles y son costeables. A través de iniciativas clave WWF está movilizando personas, negocios y líderes hacia alternativas responsables en torno a la energía y el medio ambiente, mientras mejora las habilidades de los ecosistemas para resistir y recuperarse del estrés ambiental producto del cambio climático, e incrementa la protección de los bosques.

WWF trabaja para dar forma a normas a través de la ciencia, reducir el carbono con base en programas forestales, desarrollar e instrumentar planes de adaptación para ecosistemas con alto riesgo y ayudar a empresas a reducir sus emisiones de carbono.

Si te preguntas “¿qué puedo hacer en este momento, en mi casa o en mi comunidad, para lograr una diferencia? Existen muchos caminos abiertos para que todos puedan cambiar sus pautas de consumo de uso de energía, influir en otros para hacer lo mismo y efectuar una diferencia políticamente. Puedes medir y reducir tu huella ecológica, unirte a un movimiento global y registrarte en la Hora del Planeta. Aprende más y alza tu voz afiliándote a nuestra Red de Acción para la Conservación (Solo en ingles)

Proyecciones Climáticas para fines de siglo

Investigadores de las Universidades de Washington y Standford en EEUU analizaron los datos de 23 modelos climáticos, obteniéndo resultados poco alentadores. A través de todos estos modelos demostraron -con más de un 90% de probabilidad- que el incremento de las temperaturas en las temporadas de calor para final del siglo XXI, excederá la temperatura más extrema resgistrada entre 1900 y el 2006.

Como recordarán, la ola de calor que azotó Europa en los meses de julio y agosto del 2003, trajo consigo la muerte de centenares de personas y la perdida de cuantiosas áreas de cultivo. Las áreas más afectadas por este aumento en la temperatura proyectada para finales de este ciclo serán las zonas tropicales y sub tropicales como lo muestra las siguientes figura:


Las figuras muestran el porcentaje de aumento de las temperaturas con respecto al mayor aumento registrado entre 1900 y el 2006. Osea, si en un verano se alcanzó una temperatura de 36.4ºC, que es la máxima temperatura registrada en esa área entre los años 1900 y 2006, donde la temperatura promedio en veranos es 33.2ºC, quiere decir que esta temoeratura es 3.2ºC más alta de lo normal. Ahora los cuadros muestran los porcentajes con respecto a esta diferencia, las zonas rojas son 100%, osea 3.2ºC más (según el ejemplo), la temperatura será no de 36.4ºC, sino de 39.6ºC¡¡¡¡ y se equivocan si esta temperatura será la máxima que se registre durante esos años, esa temperatura será la TEMPERATURA PROMEDIO en los veranos.

Si no se toma conciencia del Cambio Climático, nuestras areas de cultivo, la producción agrícola para biocombustibles y nuestra seguridad alimentaria se verán seriamente afectadas.

Comienza en Poznan la reunión definitiva sobre cambio climático antes de Copenhague’09

El próximo lunes empieza en Poznan (Polonia) la decimocuarta Conferencia de Cambio Climático de la ONU (COP 14), que se desarrollará hasta el 12 de diciembre. Este encuentro supone la última negociación donde estarán presentes los ministros de todo al mundo, antes de la COP 15 de 2009 en Copenhague (Dinamarca), que dará continuidad al Protocolo de Kyoto más allá de 2012. WWF participa en esta conferencia para solicitar que se elabore un documento ambicioso del nuevo tratado sobre el clima para Copenhague.


En Poznan, 9.000 personas se darán cita para analizar la situación actual en cuanto al problema del cambio climático y para sentar las bases del documento definitivo sobre el clima, que se firmará el año próximo y que será el punto y seguido a los límites establecidos en Kyoto. Se espera que, durante estos días, los países desarrollados se comprometan a reducir sus emisiones entre el 25 y el 40% para 2020, respecto de los niveles de 1990 identificados por el IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático). Esto es imprescindible para no superar el umbral de aumento de temperatura de +2º C respecto a las temperaturas preindustriales, y así evitar los peores impactos del cambio climático.

“Los últimos datos científicos muestran que estamos ya presenciando consecuencias devastadoras del calentamiento global mucho antes de lo esperado”, afirma Kim Carstensen, líder de la Iniciativa Global sobre el Clima de WWF. “Cualquier político responsable no puede permitirse el lujo de perder un segundo más retrasando las medidas necesarias para hacer frente a estos avisos urgentes de la naturaleza”.

Según WWF, los recientes estudios científicos sugieren que, incluso un calentamiento global de menos de +2º C, podría ser suficientemente significativo como para provocar la pérdida de la capa de hielo en el mar Ártico y en Groenlandia. La inesperada magnitud de los efectos de retroalimentación del calentamiento global es la causa de esta anticipada manifestación de los impactos. Como resultado de esto, el nivel general del mar se incrementaría en varios metros amenazando a decenas de millones de personas en todo el mundo.

Para reconducir la situación y que no se sobrepasen los +2º C de aumento de temperatura, WWF pide a los gobiernos que en Poznan:

1) Los ministros den consistencia a las negociaciones transformando las actuales ideas en propuestas serias plasmadas en textos concretos.

2) Las opciones y conceptos que están siendo negociados para el acuerdo post-2012 tengan el potencial de llevar a un acuerdo equitativo y basado en la ciencia.

3) Los ministros den forma a una visión común compartida, de manera que en Copenhague se llegue a un acuerdo ratificable que sea adecuado y legalmente vinculante que:

  • reconozca la necesidad de asegurar que las emisiones globales empiecen a disminuir en 2015-17 y determine una visión a largo plazo que permita mantenernos por debajo de los +2º C de aumento;
  • incorpore principios que permitan una acción cooperativa y que reflejen ambición, urgencia y equidad;
  • asuma que los países industrializados proporcionarán la tecnología y la financiación a los países en vías de desarrollo, para llevar a cabo las medidas de mitigación y adaptación necesarias.

4) Los Ministros demuestren su compromiso con la lucha contra el cambio climático buscando soluciones que sirvan también para salir de la actual crisis económica (no utilizando ésta como excusa para no actuar), tomando medidas en 2009 que preparen las acciones necesarias con el fin de cumplir con los ambiciosos objetivos del tratado post-2012.

Según Carstensen. “Solamente nos queda un año para llegar a un acuerdo sobre un nuevo tratado global que proteja el clima, pero las negociaciones de las Naciones Unidas en Copenhague en 2009 únicamente podrán dar este resultado si la reunión en Poznan este año elabora un primer borrador ambicioso y justo”.

¿Ahora dicen "no" a los agrocombustibles?


Poco ha durado la euforia por los agrocombustibles. Desde hace menos de un año la Unión Europea (siguiendo a lo que en EEUU se lleva haciendo algo más) se ha abrazado con cierta irresponsabilidad a lo que parecía la solución más fácil y rápida al demoníaco cambio climático, optando por una solución que en su momento era el súmun de lo políticamente correcto, pero que ahora se ha desvelado como una nefasta política (tanto ambiental como social y económicamente). La imposición de que en Europa el 10% del combustible sea agrocombustible está trayendo repercusiones a nivel mundial.

Consecuencias ambientales: destrucción de ecosistemas naturales para la creación de cultivos extensivos (generalmente en las zonas tropicales a costa de bosque tropical), aumento del uso del agua, de fertilizantes y pesticidas, aumento del riesgo de especies invasoras, sustitución de cultivos tradicionales por otros…

Consecuencias sociales y económicas: al hacerse los agrocombustibles con productos alimentarios (o al desplazar a los cultivos alimentarios) los alimentos básicos han visto disparado su precio en los últimos meses. El trigo y el arroz se han convertido en algo inaccesible para muchas familias de los países pobres. El mercado está completamente distorsionado y los europeos utilizamos la comida para quemarla en los motores, mientras que en otros lugares la gente se enfrenta a la escasez de comida. Muchos gobiernos tienen que subvencionar el arroz o el trigo para hacerlo asequible (situación insostenible a medio plazo).

Las voces que se alzan contra los agrocombustibles son cada vez más importantes. Hace algunos meses era el Parlamento Británico el que instaba a la Unión Europea a abandonar el uso desmedido de estos combustibles. El presidente del Banco Mundial (Robert Zoellick) también ha clamado contra esta locura: “o se actúa de inmediato o millones de personas morirán de hambre en breve”, denunciando que mientras todos nos preocupamos por llenar los depósitos de gasolina, millones de personas se preocupan sólo por llenar su estómago (en EEUU la tercera parte del maíz se emplea para agrocombustibles). Ahora Jeffrey Sachs (asesor en asuntos de pobreza del secretario general de la ONU) dice: “Necesitamos reducir significativamente nuestros programas de biocombustibles”, refiriéndose a EEUU y Unión Europea.

En resumen: la única ventaja de estos combustibles es que fijan dióxido de carbono antes de liberarlo de nuevo a la atmósfera. En mi opinión: cuando el cambio climático se convierte en la principal obsesión de la humanidad, por delante de la pobreza, el hambre, la agricultura insostenible, la destrucción de hábitats, etc, esto es lo que pasa.

Las aves migratorias llegan antes a España por el calentamiento

Un grado y medio de aumento de la temperatura media anual en España desde principios de los años setenta ha provocado que al menos cinco aves migratorias -el cuco, la cigüeña, el vencejo, el ruiseñor y la golondrina- estén adelantando su regreso a España desde las regiones subsaharianas, donde normalmente pasan el invierno. Esta vuelta prematura a las zonas de cría en la Península, que en el caso de la cigüeña supera el mes, se viene produciendo desde mediados de los setenta, según el mayor estudio sobre este fenómeno publicado en España hasta la fecha.

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han analizado una gigantesca base de datos -44.000 registros de movimientos de estos pájaros en 1.384 localidades entre 1944 y 2004- para demostrar este cambio de comportamiento migratorio que, según los autores del estudio, "se explica principalmente por cambio climático".


Óscar Gordo y Juan José Sanz, investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales, del CSIC, presentaron ayer su estudio en el primer congreso internacional sobre Aves Migratorias y Cambio Climático, que se celebra hasta el próximo sábado en Algeciras (Cádiz). Gordo, ornitólogo de 27 años, aseguró, sin embargo, que "las fechas de llegada de estas aves, excepto de la cigüeña, son similares a las que se registraban en los años cuarenta". Así, señala el investigador, "el adelantamiento de la migración primaveral de las últimas tres décadas puede verse como un retorno a los patrones de llegada normales, tras unas llegadas anormalmente tardías durante los años setenta".


Cigüeñas que se quedan


El caso de la cigüeña es el más llamativo. El número de ejemplares que pasan el invierno en España ha aumentado en los últimos veinte años de cero a 30.000. Gordo achaca este fenómeno, más que al calentamiento, a la proliferación de vertederos y a la expansión del cangrejo de río americano, una especie invasora. "Es cambio climático, pero también es una alteración de origen humano", constata el científico.


La golondrina llega ahora a España aproximadamente 12 días antes que hace 30 años, mientras que el vencejo lo hace una semana antes. El canto del cuco y del ruiseñor se escucha ahora tres o cuatro días antes, según Gordo, que ha usado para su estudio los datos recogidos por los voluntarios de la red fenológica del Instituto Nacional de Meteorología.

Los científicos han observado que cuanto mayor es la temperatura primaveral en España mayor es el adelanto que se registra en las cinco aves estudiadas.


Además, Gordo y Sanz han tenido en cuenta las condiciones climáticas que tenía la zona del Sahel, donde las aves pasan sus invernadas. En los años en los que esa parte de África registraba lluvias abundantes, las especies migratorias llegaban antes.


Cerca de 200 expertos de 19 países, armados con sus prismáticos, se dieron cita ayer en el congreso de Algeciras, organizado por la Fundación Migres, dirigida por el biólogo Miguel Ferrer.

¿Estamos salvando al planeta?

Están teniendo resultados los esfuerzos del mundo para salvar al planeta? Hay que hacer mucho más, afirman los expertos.


El cambio climático, advierten los científicos, tendrá consecuencias desastrosas para el planeta si no reducimos drásticamente nuestras emisiones contaminantes. Pero de qué emisiones hablamos y las de quiénes, es una de las preguntas en continuo debate. Los estudios más recientes afirman que los niveles de CO2 en la atmósfera han aumentado más rápido de lo que esperaba.

El Proyecto Global de Carbono (GCP en sus siglas en inglés), que reúne a varios científicos encargados de estudiar los ciclos de carbono en la Tierra, encontró que desde el año 2000 el CO2 en la atmósfera ha aumentado 35% más rápido de lo que se esperaba.

Esto, afirma el organismo, debido al rápido crecimiento económico del mundo, el uso ineficiente de combustibles fósiles (que aumentó 17%) y a la menor capacidad de los océanos y los bosques tropicales para absorber los gases invernadero.

Actualmente sólo 1% de la demanda de energía proviene de fuentes "limpias".

A pasos lentos Según el GCP, "los esfuerzos del mundo para limitar el calentamiento global están quedando rezagados". La disminución en la capacidad de los océanos y selvas para absorber el dióxido de carbono, afirma el GCP, sugiere que la estabilización del CO2 en la atmósfera es mucho más difícil de lograr que se creía.

"Hemos logrado un 10% de lo que deberíamos haber logrado" dijo a BBC Ciencia la doctora Patricia Romero Lankao, investigadora del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos (NCAR), y miembro del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) y el GCP.

"Ha habido mucha respuesta a este gran reto a nivel local -agrega- incluso en un país como Estados Unidos cuyo gobierno se ha rehusado a firmar el Protocolo de Kyoto".

Los océanos y los bosques tropicales absorben típicamente cerca de 50% de las emisiones contaminantes cada año, pero cada vez esta capacidad disminuye debido al incremento en las temperaturas del planeta.

"Nuestros estilos de vida están sustentados por el uso del petróleo e incluso en los países con buenos sistemas de transporte público ha habido un aumento en el uso de automóviles".

Símbolos y acciones El mundo ya tomó el primer paso -aunque más simbólico que práctico- para controlar las emisiones de gases invernadero con el Protocolo de Kyoto.

Aunque hasta ahora ha sido muy incierto el efecto de este compromiso internacional para reducir los gases contaminantes, como lo demuestra el informe del GCP, con Kyoto se ha demostrado que el mundo puede actuar colectivamente para salvaguardar al planeta.

El Protocolo compromete a 35 naciones a reducir sus emisiones de carbono en una primera fase, que expira en 2012. Los críticos afirman que los límites que establece el actual tratado para la reducción de emisiones son muy pequeños y los compromisos no han sido suficientemente firmes.

A fines de 2007 los delegados de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático se reunirán en Bali para evaluar formas de ampliar el Protocolo de Kyoto.

El nuevo acuerdo, afirman los expertos, debe ser mucho más ambicioso y capaz de producir reducciones globales "genuinas" en las emisiones el efecto invernadero, actuando de forma eficiente y equitativa.

Varios frentes "En el frente tecnológico es necesario distanciarnos del uso de combustibles fósiles" dice la investigadora del NCAR.. Actualmente los combustibles fósiles -petróleo, gas natural y carbón- satisfacen el 80% de la demanda global de energía.

Por otra parte, las fuentes de energía renovable - biocombustibles, energía eólica y solar- satisfacen menos de 1% de esa demanda.

"Nuestros estilos de vida están sustentados por el uso del petróleo -dice Patricia Romero- e incluso en los países con buenos sistemas de transporte público ha habido un aumento en el uso de automóviles".

"Y cada vez más gente viaja en avión por el gusto de conocer muchos países y esto también tiene implicaciones para las emisiones de gases de efecto invernadero".

"Tenemos que actuar en frentes que son difíciles de cambiar de la noche a la mañana y nuestro esfuerzo va a tener que ser muy duro", agrega la investigadora.

Pero no actuar ahora, acuerdan los expertos, significará que la Tierra, sus pobladores y su biovidersidad enfrentarán las consecuencias más severas y devastadoras, como lo han confirmado los informes del IPCC.



Cambio climático ¿Estamos o no estamos a tiempo?

Uno de los temas a los que aparentemente se le está dando cierta relevancia en la opinión internacional es si aun estamos o no a tiempo de revertir los efectos que nuestras emisiones de gases están causando en el clima del planeta. Veamos, los cambios en el clima del planeta entero -a excepción de una catástrofe natural como la caída del meteorito que hace 365 millones de años causó abruptas modificaciones – se van dando naturalmente de una forma muy paulatina, es decir, tienen que pasar mas de 100 vidas de un hombre para ver solo un pequeño cambio. Los ciclos de la Tierra llevan tantos años que para una persona resultan casi incomprensibles, ya que no podemos tener clara noción de lo que significan dos o tres millones de años, cuando vivimos apenas 100. Sin embargo, tanto por los avances tecnológicos como por la forma en la que se fueron desarrollando nuestras sociedades, hemos adquirido la capacidad de acelerar estos procesos, de alterarlos e incluso de superar la extraordinaria capacidad del planeta de absorber esos cambios y encauzarlos, adaptándolos a sus propios tiempos. El planeta desde sus inicios nunca ha dejado de mutar, desde las mas frías eras glaciales, hasta las etapas mas calurosas. Sin embargo estos cambios siempre han sido tan “lentos” que ningún ser vivo hubiera sido capaz de percibirlos. Todo eso hasta que, hace unos pocos cientos de años, llegó a nuestras sociedades la “Revolución Industrial”. De allí en adelante todos sabemos lo que pasó, el crecimiento de la industria ha sido tan grande y tan veloz que un día nos tomaba meses cruzar el Atlántico y al otro lo hacíamos en 4 o 5 horas. Un día las guerras eran con fusiles y bayonetas y al otro con bombas atómicas, misiles teledirigidos y uranio empobrecido. Para los millones muertos causados por el Tsunami, el Huracán Katrina, las inundaciones y sequías que van y vienen en todo el mundo. Para los cientos de millones de muertos vivos de los países “en desarrollo” que no comen, que no tienen acceso al agua potable, que no pueden acceder a servicios de salud básicos, para los envenenados por las fumigaciones, por la minería o por las innumerables industrias que beben y contaminan el agua de los pobres para producir bienes de lujo para los ricos. Para ellos ya no estamos a tiempo. Según un estudio de la ONG Save the children, los desastres derivados del cambio climático, que abarcan desde sequías a lluvias torrenciales, provocarán que en 2010 haya en todo el mundo 50 millones de desplazados medioambientales, la mayoría de ellos mujeres y niños. Esto sucederá hagamos lo que hagamos de aquí a ese momento. Para ellos tampoco estamos a tiempo. Pero el ser humano ha sabido cubrir cada espacio del planeta, se ha sabido adaptar a todos los climas y es probable que sobreviva a cualquier cambio en el clima que el futuro nos depare. El punto es que tengamos claro que, de las decisiones que tomemos ahora, dependerá la cantidad de personas que sobrevivan y las condiciones climatológicas en las que ellos deberán existir. ¿Pensaremos individualmente, tratando de disfrutar de nuestra vida lo mas que podamos o aprenderemos a pensar como especie, sacrificando parte de nuestro bienestar por el de nuestros hijos, nietos o quienes los sucedan?.